El sector inmobiliario de Gran Canaria mantiene su estabilidad y continúa atrayendo tanto a compradores locales como extranjeros. En 2025, las perspectivas son positivas gracias a la reactivación económica, el interés en viviendas sostenibles y la demanda constante en las zonas costeras.
Zonas en crecimiento
Municipios como Telde, Arucas o San Bartolomé de Tirajana están experimentando un aumento de valor por su buena conexión, servicios y calidad de vida. También crece el interés por zonas rurales y viviendas con espacios exteriores, resultado de los nuevos hábitos post-pandemia.
Viviendas sostenibles y eficiencia energética
Los compradores valoran cada vez más la eficiencia energética, el aislamiento térmico y los materiales sostenibles. Las reformas orientadas a reducir el consumo eléctrico no solo son una inversión inteligente, sino que también incrementan el valor del inmueble.
Inversión y rentabilidad
Los precios se mantienen estables, aunque las propiedades con vistas al mar o en entornos turísticos conservan una alta demanda. Para los inversores, las viviendas destinadas al alquiler vacacional o de media estancia siguen siendo una oportunidad sólida.
El mercado de 2025 se define por la adaptabilidad, la confianza y la búsqueda de calidad de vida. Con la guía adecuada, cada movimiento puede convertirse en una inversión segura.
