Uno de los pasos más importantes antes de vender una vivienda es establecer su precio real de mercado. Un valor mal calculado puede hacerte perder oportunidades o alejar posibles compradores.
Factores que influyen en el valor
La ubicación, el estado del inmueble, la orientación, los metros útiles y las reformas recientes son elementos fundamentales. También influye la demanda en la zona y el tipo de inmueble: no vale lo mismo un ático con vistas que una planta baja interior.
Valorar con información
Existen herramientas online que ofrecen una estimación, pero la valoración más precisa proviene del análisis comparativo. Consiste en revisar los precios de viviendas similares en la misma zona y ajustar según sus características.
El papel del asesor
Un agente con conocimiento local puede aportar una visión más realista del mercado. Evaluará tu vivienda de forma objetiva y te ayudará a fijar un precio competitivo que atraiga interés sin perder rentabilidad.
