Vender una vivienda requiere estrategia, y elegir el momento adecuado puede marcar la diferencia entre una operación rápida o una venta estancada.
En Canarias, el mercado inmobiliario tiene ciertas temporadas más activas que conviene aprovechar.
El poder de la primavera
La primavera suele ser la mejor época para vender. Los días son más largos, la luz natural mejora las fotografías y los compradores se sienten más motivados a visitar propiedades. Además, muchas familias buscan mudarse antes del verano para tener tiempo de adaptarse.
Evita los meses más lentos
El verano, especialmente agosto, suele ser más tranquilo. En cambio, septiembre y octubre vuelven a traer movimiento al mercado, impulsado por quienes quieren cerrar operaciones antes de fin de año.
Un buen asesoramiento marca la diferencia
No obstante, el mejor momento no siempre depende del calendario, sino del estado del inmueble y del mercado local. Un agente inmobiliario con experiencia puede ayudarte a encontrar el punto ideal para maximizar el valor de tu vivienda.
